
Haruki Murakami (Kioto, Japón, 1949) ha vendido cerca de cuatro millones de ejemplares de Tokio blues, publicada en 1987, novela que difiere bastante del resto de sus obras. El escritor confiesa que le gusta crear historias que causen desconcierto en sus lectores. En su última obra, Kafka en la orilla (2006), rinde homenaje a Franz Kafka. Tras el éxito de 1987 dejó Japón y se instaló primero en Europa y luego en Estados Unidos. En 2005, la editorial Tusquets publicó Tokio blues (undécima edición y sigue acaparando éxitos). Kafka en la orilla, el último de Murakami en España, va por las cuatro ediciones. La cronología de las obras de Haruki Murakami en España es la siguiente: Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (2001), Sputnik, mi amor (2002), Al sur de la frontera, al oeste del sol (2003), Tokio blues (2005) y, Kafka en la orilla, (2006). La cronología de creación es bien distinta: escribió primero Tokio blues y luego todas las demás novelas, a las que gradualmente fue restando realismo (y añadiendo dosis de fantasía). El escritor ha afirmado que no tiene interés en escribir novelas largas con estilo realista, pero que se decidió a escribir una novela realista (Tokio blues) como un simple experimento. Con el paso del tiempo, ya no siente interés en el llamado estilo realista.
Trabajo creativo
Su manera de escribir un libro es curiosa. Trabaja sin pausa durante meses para escribir el primer borrador. Luego descansa durante un mes, reescribe durante otros dos meses y vouelve a descansar. Por último, emprende la reescritura durante otro mes más. En total, 11 meses hasta finalizar las 584 páginas de Kafka en la orilla. Entre medias, se dedicó a la traducción del clásico El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger. También ha realizado traducciones de obras de Scott Fitzgerald, Truman Capote, John Irving o Raymond Carver. Para él, toda su novela es un homenaje a Franz Kafka. Le gusta escribir sobre comida y suele hacerlo con frases e imágenes que acuden a su mente, sin una línea predeterminada. “No sabría explicar la trama” -ha dicho. Todo es en realidad un paquete llamado historia: Kafka Tamura, el protagonista, se va de casa el día de su decimoquinto cumpleaños. Es una fuga meditada, ya no soporta más que su destino esté unido al de su siniestro padre. Y emprende un viaje que tiene como objetivo encontrar a su madre, que desapareció cuando él tenía cuatro años. No concibe una novela sin que haga cuestionar en los lectores el sentido de la historia, el flujo de su conciencia o la firmeza de la base de su existencia. Él tarda varios años en escribir una novela larga dejándose, literalmente, la piel en ello. Si no fuera capaz de escribir una novela con una fuerza como esa, la escritura no sería más que una pérdida de tiempo.
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Escrito por Emilio Luque