Skip to content

Contexto histórico del s. XX

febrero 7, 2008
Los Ismos
“El Carnaval del Arlequín” de Miró

Joan Miró fue un pintor catalán que comenzó a pintar a finales del siglo XIX dentro del fauvismo, para pasar posteriormente al cubismo, pasando también por el arte negro o el neocubismo, recalando luego en el surrealismo, bagaje que le sirvió para crear un lenguaje con un estilo curioso de un acusado candor. Dentro del surrealismo, representa la corriente abstracta del mismo.

el-carnaval-del-arlequin-de-miro.jpg

Bajo un aparente aspecto de hombre ordenado y cuidadoso que llevó una vida metódica, pulcra y austera, se esconde y plantea un fondo rebelde contra el arte efectista e intelectual. Progresivamente Miró va a ir configurando un lenguaje depurado a base de signos que constituyen un sistema de lenguaje, que no se circunscribe solamente al movimiento surrealista, sino que va a ir progresando y complicándose, para hacerse después reiterativo y expresivo.

En esta obra, realizada en los años 1924-25, que se encuentra en la Galería de Arte Albright de Nueva York, nos encontramos con un lenguaje poético de signos que sugieren ensoñación, ingenuidad, fantasía y ambigüedad también. Aparecen representados una serie de elementos que se van a repetir posteriormente en otras obras: las escaleras, que pueden reflejar la huída o la ascensión, o los insectos (que parecen fascinarle), su gato, la esfera oscura (el globo terráqueo), etc.

Este camino de libertad del ensueño, de lo onírico, lleva a la creación de un mundo fantasioso y característico. El propio André Bretón dijo de Miró que era el más surrealista de todos ellos. Entre sus signos mezcla miniaturas de objetos reales con signos inventados, como una guitarra o un dado que, a la vez se complementan perfectamente con grafismos convencionales. Aquí vemos en notaciones musicales, en un pentagrama, el reflejo del lenguaje de la guitarra junto a la que aparecen. Los objetos que se distribuyen por el espacio dan sensación de flotar al estar colocados no en una superficie, sino en una habitación en la que el suelo y la pared están realizados con perfecta perspectiva. Una ventana abierta al exterior nos muestra un paisaje típicamente mironiano. Sus figuras alargadas, agusanadas y ameboides resbalan y flotan en este espacio irreal entre objetos y animales. Todo está lleno de vida en el movimiento de esta obra, trabajada con una técnica verdaderamente miniaturista y meticulosa creada con gran sensibilidad y un extraordinario gusto innato, que casa perfectamente con el embiente festivo que debe acompañar al carnaval.

La fantasía de colores que aparece en esta obra es prácticamente insuperable, destacando siempre por su utilización de los colores primarios, el azul, el amarillo y el rojo, utilizando además el blanco y el negro. Precisamente son los colores los que nos mueven a través de las diferentes figuras del cuadro, pero sin una dirección marcada por el artista, sino por el propio espectador.

<!– –>

“Premonición de la Guerra Civil” de Dalí

premonicion-de-la-guerra-civil.jpg

Salvador Dalí fue un pintor de formación académica que utiliza una técnica depuradísima, en la que las formas reales aparecen fielmente reproducidas, pero sin el significado que normalmente tienen. Fue uno de los pintores mas famosos del siglo XX, conocido entre otras cosas por sus muchas y variadas excentricidades. Muchas de sus obras son provocativas, de confuso significado, mientras que otras son netamente figurativas (como los retratos de su mujer Gala) y también tiene otras en las que “reinterpreta” a los clásicos de la historia del arte, modificándolas con elementos añadidos que le dan un significado diferente al original, como vemos por ejemplo en “La Ultima Cena”.

Dalí triunfo y sedujo con su obra a un amplio y variado público, especialmente al americano. Allí, el gusto por el exhibicionismo que caracterizó al pintor de Figueras, encontró el espacio ideal para su desarrollo, por lo que fue un excelente mercado para sus obras. No hay que olvidar que tanto Dalí, como Gala, su mujer, fueron unos agentes de marketing muy hábiles a la hora de vender sus obras. De hecho esta obra se encuentra en la actualidad en el Museo de Arte de Filadelfia.

El pintor surrealista catalán desarrolla el método “Paranoico-crítico”, es decir la asociación entre lo blando (paranoico) y lo duro (crítico), que le sirven para exhibir la patología de su personalidad.

En el lienzo conocido como “Premonición de la guerra civil”, (llamado anteriormente “Construcción blanda con judías cocidas”) pintado por Dalí en 1936, unos meses antes del estallido de la Guerra civil española, pinta bajo un cielo azul del Mediterráneo, el de la Costa Brava (el de su tierra, en la que le gustaría residir), un cuerpo desmembrado y roto, totalmente en tensión, con enormes manos de configuración monstruosa que sujetan los huesos como si fuesen una especie de armas. Se ha querido ver en esta rotura, la desmembración y el extremado enfrentamiento social y político que se vive en la España y también en la Europa del momento. Los pies esqueléticos y enormes, el rostro patético y descarnado vuelto hacia el cielo, recuerdan a alguna de las pinturas negras de Goya, pudiendo remitir al propio “Saturno devorando a sus hijos”. Todo el conjunto aparece articulado como si fuese una construcción arquitectónica. A la izquierda, un toque de perfecto realismo, un enorme busto de hombre adulto, el farmacéutico de Figueras, asoma sobre la deformada y enorme mano, totalmente ajeno a la escena, contemplando el suelo con ensimismamiento. Es una escena agresiva y dramática sobre el conflicto español, ya que el cuerpo destrozado y roto parece querer destruirse a si mismo, simbolizando la contradicción interna de la desgarrada España.

La luz y el color contribuyen a aumentar el patetismo de la escena. El bello cielo azul y blanco se agita, se mueve, ya que se acercan nubarrones que anuncian la tormenta y comienzan a oscurecerlo. Los ocres, los beiges y marrones forman el resto de la composición que surge del fondo terroso. En el primer plano, las habas caídas, se pierden en un suelo sucio y oscuro.

El Surrealismo

Es una de las vanguardias (o ismos) de los primeros años del siglo XX, un poco posterior a las demás, ya que surge en la tercera década del siglo XX y, comprende múltiples manifestaciones artísticas y culturales, puesto que en la literatura lo practican autores como Paul Eluard o Louis Aragon, en el cine directores como Luis Buñuel, y también impregna la moda, el teatro, la publicidad, etc.

En la Historia del Arte se encuentran antecedentes del surrealismo o actitudes estéticas precursoras de este, en artistas como El Bosco, Blake o Goya, que tienen en común el rechazo a la lógica y a la razón, al tiempo que recrean un mundo imaginario y fantástico, donde las imágenes parecen surgir del mundo irracional y absurdo de los sueños, en los que todo tipo de asociación, figura y forma es posible.

Pese a estos antecedentes, el surrealismo como movimiento de vanguardia, surge a partir del “Manifiesto Surrealista” de Andre Breton en el año 1924. Para explicar sociológicamente el surrealismo se alude a la misma realidad de la guerra que provoca una crisis en las conciencias europeas, lo que incita a una parte de los individuos de la época a cuestionarse la realidad existente. A esto, hay que unir las teorías de Freud sobre el subconsciente y el psicoanálisis y su relación con la personalidad humana. A Breton se le ocurrió que las ensoñaciones y las asociaciones verbales automáticas podían ser también métodos de creación estética. Así el surrealismo trata de plasmar el mundo de los sueños y de los fenómenos soterrados por la consciencia y la razón.

Dentro de las artes plásticas, no es un movimiento unitario, ya que cada pintor sigue una vía personal, pese a lo cual los artistas surrealistas tienen en común una serie de características, como es el rechazo a la lógica racional, la preocupación por lo onírico, el subconsciente y lo fantástico, las referencias eróticas, el usar una temática que desborda los limites de la realidad (animando lo inanimado, captando las metamorfosis, representando maquinas fantásticas, usando símbolos, etc.) y el recurso a la desorientación, ya que los objetos carecen de su significado convencional. En cuanto a las técnicas practicadas, usan tanto el collage, como el frottage (efecto conseguido por las rozaduras de unas superficies contra otras), o el “cadáver exquisito” (obra colectiva de imágenes en las que ninguno de los artistas veía lo que habían hecho los demás), el automatismo, la decalcomanía, etc. En ocasiones utilizan profusamente un tipo de perspectiva, conocida como la perspectiva cónica, que exacerba la sensación de lejanía y permite plasmar horizontes muy lejanos, como ocurre en la obra de De Chirico, por ejemplo. Otro de los elementos favoritos de muchos artistas del movimiento es el jugar con imágenes de doble sentido, como ocurre con Salvador Dalí o Rene Magritte, fundamentalmente.

Dentro del surrealismo destacan dos variantes, el Surrealismo Figurativo, cuyo máximo representante fue Salvador Dalí, aunque también lo ejercieron pintores como Magritte, Max Ernst, Tanguy, Delvaux y De Chirico, y el Surrealismo Abstracto, representado por Joan Miro, Masson o Klee.

Dadaísmo

la-fuente-de-duchamp.jpg

Es una corriente artística no racional, una de las vanguardias de los primeros años del siglo XX, que se basa en una rebelión contra las normas y la lógica. Se origina en el año 1916 en un hotel de Zurich de la mano del poeta Tristan Tzara, en el que coinciden gentes de lo más variopinto, como artistas de vanguardia, exiliados políticos, desertores, etc. Es el movimiento de ruptura más radical del arte contemporáneo, ya que niega el valor del propio arte. En su fundación confluyen la decepción ante la situación mundial, el desencanto personal de una serie de pintores escasamente considerados y el deseo de llevar a la pintura la destrucción que asolaba Europa.

Con Dada entramos en el terreno de lo irracional y lo ilógico. Las armas de los dadaístas fueron la gratuidad de los actos, el humor, el valor del azar, la provocación y el escándalo, negando el valor del arte como un objeto valioso, ya que cualquier cosa puede convertirse en objeto artístico. Niegan la belleza de las obras de arte, consideradas como eternas, son contrarios a los valores universales, defendiendo lo espontáneo y lo aleatorio, pero sobre todo la individualidad absoluta del artista.

Marcel Duchamp, fue un pintor dadaísta francés, que desde Nueva York reivindica lo absurdo de sus creaciones, como expresión de un estado de ánimo negativo frente a la destrucción de la Gran Guerra. Fruto del desencanto personal ante la política absurda de los países beligerantes, Duchamp, lo mismo que otros artistas dadaístas, toma como modelo el lema de Bakunin que, en el campo artístico defendió la teoría de que “la destrucción también es creación”.

Duchamp defiende que es necesario “desaprender” a pintar y difunde sus teorías del “ready made”, es decir dar a conocer los objetos encontrados, objetos corrientes y vulgares, elevándolos a la categoría de los objetos artísticos por propia voluntad. Utiliza objetos cotidianos, como botelleros, urinarios, chocolateras, etc., para descontextualizarlos y elevarlos a categoría de obra de obra de arte. En la obra escultórica llamada “La fuente”, nos presenta un urinario del revés, un objeto utilitario cotidiano, cuya peculiaridad es colocarlo en un contexto especial, en un museo. Supone una clara ruptura con el arte tradicional, en clara sintonía con sus teorías irracionalistas.

Cuando en 1917, Duchamp presento en el Primer Salón de los Independientes de Nueva York su urinario de loza bien colocado al revés, consiguió crear un emblema histórico, pues muchos artistas surrealistas posteriores, empezaron su carrera imitando este tipo de acciones de ready made, buscando al igual que Duchamp provocar un escándalo entre los espectadores. En realidad, el artista, no crea un estilo, sino que adopta una actitud espiritual, aunque no debemos olvidar que en su afán por llamar la atención y provocar, llego a poner bigotes a la Gioconda, ya que la provocación es consubstancial al dadaísmo. Tal vez el valor que el movimiento aporta a la historia del arte es el cuestionarse que es el arte en todo momento, haciendo que el artista constantemente se replantee este aspecto, interrogándose a si mismo y al resto de la sociedad.

Postvanguardia

'Mujeres y Bull-dog' (1940-1942), de Francis Picabia
Mujeres y Bull-dog’ (1940-1942), de Francis Picabia

Para Picabia la idea de acción residia en el flujo de los recuerdos y las sensaciones. Este cuadro captura otras de las obsesiones de Piabia: la estética kitsch.

Cuando el diseño además es útil

1955

El Equipo 57, Agustín Ibarrola (1930), José Duarte (Córdoba, 1934), y otros fundan en París un grupo  de arte racionalista que supera el surrealismo.

1975

Santiago Calatrava

El ingeniero y arquitecto español, Santiago Calatrava, nació en 1951 en Valencia, en el barrio de Benimamet. A los ocho años, ingresó en una escuela de arte para aprender dibujo y pintura, actividad que compaginó con sus estudios escolares. Después, se matriculó en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia, donde también realizó un curso de post-graduado en urbanismo.

Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Santiago Calatrava

En 1975 se trasladó a Zúrich para ampliar su formación. Allí estudió durante cuatro años ingeniería civil en el Instituto Federal de Tecnología y trabajó como profesor auxiliar en el Instituto Federal de Tecnología.

Auditorio de Tenerife

Comenzó a trabajar en pequeños encargos y poco a poco fue participando en concursos de nuevos proyectos. En 1983 le fue adjudicado uno de sus primeros proyectos importantes, la Estación de Ferrocarril de Stadelhofen, situada junto al centro de Zúrich.

Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Santiago Calatrava

Santiago Calatrava concibe cada proyecto como una obra viva donde todas las partes que la componen están relacionadas. Da gran importancia a al efecto dinámico, al hormigón y al acero como materiales de construcción. Se inspira en la naturaleza y en los esqueletos humanos. Arquitectura e ingeniería se funden en sus obras hasta tal punto que resulta imposible dividirlas.

Principales obras de Calatrava

La Estación de Ferrocarril de Stadelhofen (1983-1990)

La construyó en colaboración con Arnold Amsler y Wener Rüeger. Los elementos más significativos de la obra son el paseo-mirador, la marquesina de las vías y la galería comercial subterránea, que se encuentra bajo las vías.

Exposición Universal de Sevilla ´92

Para la Exposición Universal de Sevilla ´92, Calatrava levanta el Puente del Alamillo. Se trata de un mástil o torre inclinada hacia atrás de la que parten los tirantes que sujetan la plataforma. En el mismo recinto de La Cartuja realiza el Pabellón de Kuwait, un edificio de gran limpieza espacial y estructural. Se divide en una planta inferior para exposiciones, una superior, que es la plaza pública y una simbólica cubierta móvil que se abre al Universo.

Puente del Alamillo de Sevilla. Santiago Calatrava

El Puente Peatonal del Campo de Volantín

El Puente Peatonal del Campo de Volantín se encuentra en Bilbao, sobre la ría del Nervión. También se le conoce como El Zubizuri, que en euskera significa puente blanco, ya que está pintado de blanco, rasgo característico de Calatrava. Consiste en un arco inclinado que une dos plataformas, con rampas de acceso y escaleras en ambas orillas y que sostiene la estructura peatonal con cables de hierro.

Puente Peatonal del Campo de Volant�n de Bilbao

Otros puentes son el Puente Bac de Roda en Barcelona, La Peineta en Valencia o el Puente Lusitania en Mérida.

Aeropuerto de Bilbao

Calatrava también dirigió en Bilbao el proyecto de la renovación del Aeropuerto. Predomina el color blanco, el vidrio y el hormigón y su aspecto exterior se asemeja a un ave emprendiendo el vuelo. Por este motivo, se le ha llamado popularmente con el nombre de La Paloma.

La nueva torre de control la diseñó con forma de halcón.

Torre de Montjuïc

Torre de Montjuïc. Santiago CalatravaEs una de sus obras más originales. Se encuentra en Montjuïc, Barcelona. Está realizada en acero blanqueado con forma de antorcha olímpica. Sus 120 metros de altura la convierten en el elemento señalizador clave del Anillo Olímpico.

Otras obras a destacar son:

  • El Centro Internacional de Ferias y Congresos en Santa Cruz de Tenerife, concebido como un edificio polivalente que permite acoger los principales acontecimientos que tienen lugar en la isla. En esta misma ciudad también proyectó el Auditorio.
  • La Ciudad de las Artes y las Ciencias, en Valencia, que es un complejo cultural y de entretenimiento.
  • La estación de metro “Alameda” en Valencia.
  • El Museo de Arte de Milwaukee, Wisconsin.
  • Edificio BCE en Toronto, Canadá.

Museo de Arte de Milwaukee. Santiago Calatrava

Anuncios
No comments yet

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: